En este artículo
- La geografía física
- La cadena del coste
- La externalidad clásica reformulada
- La gratuidad estratégica
- Lo que la regulación emergente intenta
- La cuestión política
Definiciones · Referencias · Para profundizar · También te interesa · En otros sitios
Delegar también tiene precio. Cada decisión externalizada gasta energía en un servidor que vive físicamente en algún sitio —Ashburn, Virginia; Cedar Rapids, Iowa; Dublín, Irlanda—. El nombre genérico «la nube» oculta dirección postal, y la dirección postal tiene vecinos que respiran lo que las centrales eléctricas cercanas emiten para alimentar el datacenter. La gratuidad para el usuario individual es la apariencia que sostiene el modelo. La factura llegará en aire menos respirable y no en euros. Y el problema del aire menos respirable es que nadie firma factura: lo paga quien respira, no quien delegó.
La geografía física
«La nube» es metáfora cómoda. La nube no es etérea. Es una concentración geográfica de centros de datos en lugares específicos identificables.
- Loudoun County, Virginia. La región conocida como «Data Center Alley» concentra, según la cifra que divulga la propia agencia de desarrollo económico del condado (Loudoun County Economic Development), en torno al 70 % del tráfico de internet mundial —una estimación de la propia agencia, metodológicamente discutible—. La concentración se debe a la combinación de fibra densa, suministro eléctrico, regulación fiscal favorable y proximidad histórica con el origen de internet en EE. UU.
- Iowa, central. Microsoft, Google y Meta operan grandes campus en el estado (Google en Council Bluffs, Meta en Altoona, Microsoft en West Des Moines), en zonas más exurbanas que estrictamente rurales, aprovechando suelo barato, agua disponible y energía relativamente accesible.
- Dublín, Irlanda. La concentración en el área metropolitana ha alcanzado niveles que tensionan la red eléctrica nacional. EirGrid, el operador del sistema eléctrico irlandés, aplicó desde 2021-2022 una moratoria efectiva sobre conexiones nuevas de datacenters en el área de Dublín por capacidad insuficiente, levantada a finales de 2025 a cambio de exigir a cada nueva instalación generación o almacenamiento propios capaces de cubrir toda su demanda.
- Singapur. Tras alcanzar saturación, el gobierno introdujo en 2019 una moratoria sobre nuevos datacenters que se levantó parcialmente en 2022 con criterios de eficiencia obligatorios.
La concentración geográfica tiene consecuencias para las comunidades cercanas. Loudoun County publicó en 2024 y 2025 informes de su Department of Economic Development reconociendo tensiones crecientes entre el sector data center y la comunidad residencial sobre uso de tierra, consumo eléctrico y ruido. La prensa especializada ha venido documentando la movilización ciudadana en torno a la expansión.
La cadena del coste
La cadena entre el clic del usuario y el impacto físico sobre comunidades concretas tiene varios eslabones que conviene desplegar.
- Usuario y consulta. Una persona escribe una pregunta al chatbot en cualquier ciudad del mundo.
- Datacenter. La consulta se enruta al datacenter más cercano con capacidad disponible. Para usuarios europeos, frecuentemente en Irlanda, Países Bajos o Frankfurt. Para usuarios americanos, frecuentemente en Virginia, Iowa, Oregón.
- Red eléctrica regional. El datacenter consume electricidad de la red local. La red local debe responder generando o importando.
- Centrales eléctricas. La generación adicional, en mix eléctrico parcialmente dependiente de combustibles fósiles (en EE. UU., aproximadamente 60 % del mix nacional en 2023 según EIA), produce emisiones de CO2, óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre y partículas finas (PM2.5).
- Atmósfera local y global. Las emisiones impactan la calidad del aire localmente (los vecinos de la central) y el balance carbono globalmente (todos).
El usuario ve el primer eslabón. La cadena hacia atrás es invisible para él. La invisibilidad no es accidente del diseño; es propiedad del modelo de negocio que separa origen de coste y destino del coste.
La externalidad clásica reformulada
Lo que la economía neoclásica describió como externalidad —Ronald Coase en The Problem of Social Cost (Journal of Law and Economics 3, 1960) y Arthur Pigou antes en The Economics of Welfare (Macmillan, 1920)— vuelve a operar en forma actualizada.
La externalidad clásica era contaminación industrial: la fábrica producía bien que el consumidor compraba, y simultáneamente emitía residuos que terceros sufrían sin compensación. El coste del residuo no aparecía en el precio del bien. El consumidor compraba más bien del que habría comprado si el precio reflejara el coste completo.
La externalidad digital tiene la misma estructura con dos modificaciones.
- Producto inmaterial. La fábrica clásica producía bien físico (cemento, acero). La fábrica digital produce inferencia (texto, decisión, recomendación). La inmaterialidad del producto facilita la ocultación del coste físico real.
- Distancia geográfica entre consumo y producción. La fábrica clásica solía estar relativamente cerca del consumidor. La fábrica digital está en un condado rural de Virginia que el consumidor europeo nunca visitará. La distancia geográfica refuerza la disociación cognitiva entre el clic y sus consecuencias.
La estructura subyacente es idéntica: terceros pagan parte del coste de producción que no se internaliza en el precio. El nombre del producto cambia; el mecanismo no.
La gratuidad estratégica
La gratuidad del producto para el usuario individual no es accidente. Es decisión estratégica que produce dos efectos operativos.
- Adopción masiva. El producto gratuito se adopta a escala que el producto de pago no alcanzaría. La adopción masiva permite economías de escala, datos de entrenamiento, posición dominante.
- Internalización del beneficio sin internalización del coste. El usuario que recibe el beneficio sin pagar precio no tiene mecanismo cognitivo para evaluar si la utilidad recibida compensa el coste agregado. Decide consumir sin información sobre coste real porque el coste no se le presenta.
Si la página de ChatGPT mostrara, junto al botón de enviar, la cifra estimada de emisiones de CO2 de la consulta y el barrio del datacenter donde se procesará, el comportamiento agregado del usuario cambiaría. La cifra exacta no se publica; la elección de no publicarla es decisión de diseño que opera coherentemente con la estrategia de adopción masiva.
La objeción legítima al planteamiento anterior es que las cifras serían difíciles de calcular con precisión por consulta individual. La objeción es parcialmente cierta —la atribución de emisiones a consulta individual requiere supuestos sobre mix eléctrico marginal, eficiencia del datacenter, naturaleza de la inferencia— y no es excusa para no proporcionar estimaciones por defecto razonables. La industria de productos físicos vive con estimaciones de huella aproximadas; la industria digital podría hacerlo igualmente si lo decidiera.
Lo que la regulación emergente intenta
La EPA estadounidense publicó en diciembre de 2025 Clean Air Act Resources for Data Centers, primer hub regulatorio explícito sobre el sector. El contenido reconoce que los datacenters, aunque no son fuentes industriales clásicas, contribuyen a la calidad del aire localmente vía la generación eléctrica que demandan, y propone marco inicial de coordinación con autoridades estatales y locales.
Un informe del think tank Next 10 co-firmado por Shaolei Ren (UC Riverside), publicado en 2025, analizó impactos sanitarios atribuibles a la generación eléctrica para datacenters en California. El informe reportó triplicación de los impactos sanitarios estimados (medidos en costes externos por morbilidad respiratoria atribuible) entre 2019 y 2023, con concentración geográfica en comunidades de menor renta cercanas a centrales eléctricas que cubren la demanda de los datacenters del Norte de California.
La regulación europea va por otra vía. La Energy Efficiency Directive revisada (EU 2023/1791) introdujo desde 2024 obligaciones de reporting de consumo y eficiencia para datacenters por encima de cierto tamaño, con primera fecha de reporte en septiembre de 2024 y publicación de los registros nacionales agregados a partir de 2025.
Las dos vías regulatorias son distintas. La estadounidense apunta a externalidades sanitarias locales; la europea apunta a eficiencia y consumo agregado. Ninguna obliga al productor a internalizar el coste completo. Ninguna llega al usuario individual.
La cuestión política
Esto es opinión personal pero documenta lo que la literatura sobre externalidades digitales y digital sustainability viene mostrando. Cada delegación cognitiva gratuita es una externalidad pagada por terceros. Reconocerlo no apaga el chat ni invalida el producto. Cambia el precio percibido y, eventualmente, el patrón de uso.
Las opciones de respuesta operan en escalas distintas.
- Información al usuario. Etiquetado por defecto de la huella estimada de cada interacción, similar al etiquetado nutricional o energético en otros sectores. La tecnología existe; la voluntad regulatoria no se ha articulado.
- Internalización de costes vía precio. Tarificación que refleje el coste externo. Choca con el modelo freemium dominante y con la expectativa social de gratuidad heredada del software clásico.
- Localización con criterios de menor impacto. Datacenters en regiones con mix eléctrico predominantemente renovable. Algunas empresas (Google, Microsoft) declaran ese criterio; la implementación efectiva es parcial y la verificación independiente es limitada.
El dato concreto: el estudio de Shaolei Ren et al. (UC Riverside, Making AI Less «Thirsty», primero publicado en arXiv:2304.03271 en 2023 y ampliado en 2025) estimó la huella hídrica de la inferencia LLM en aproximadamente 0,5 litros de agua por cada 20-50 respuestas en datacenters refrigerados típicamente. Para ChatGPT con cientos de millones de usuarios semanales (cifra declarada por OpenAI en agosto de 2025), el agregado se sitúa en millones de litros diarios solo en la fracción asignada a refrigeración directa, antes de añadir la huella hídrica indirecta de la generación eléctrica (centrales termoeléctricas consumen agua para refrigeración). La factura llega; el aire y el agua la cobran. El que firme la factura, si la firma alguien, será probablemente alguien que no estaba en la conversación cuando se diseñó el producto.
Definiciones
- Externalidad: coste o beneficio de una actividad económica que afecta a terceros no participantes en la transacción y no se refleja en el precio. Concepto formalizado por Pigou (1920) y reformulado por Coase (1960).
- PUE (Power Usage Effectiveness): métrica de eficiencia del datacenter. Valores típicos actuales entre 1,2 y 2,0.
- Mix eléctrico marginal: composición de fuentes de electricidad que cubre la demanda adicional cuando aumenta el consumo. Distinta del mix medio, frecuentemente más sucia.
- PM2.5: partículas finas suspendidas en el aire con diámetro menor o igual a 2,5 micrómetros. Asociadas a morbilidad y mortalidad respiratoria documentada por la OMS y la EPA.
Referencias
- Crawford, K. — Atlas of AI (Yale UP, 2021).
- Hu, T.-H. — A Prehistory of the Cloud (MIT Press, 2015).
- Coase, R. — The Problem of Social Cost. Journal of Law and Economics 3 (1960).
- Pigou, A. — The Economics of Welfare (Macmillan, 1920).
- de Vries, A. — The growing energy footprint of artificial intelligence. Joule 7.10 (2023).
- Ren, S. et al. — Making AI Less Thirsty: Uncovering and Addressing the Secret Water Footprint of AI Models. arXiv:2304.03271 (2023, ampliado 2025).
- EPA — Clean Air Act Resources for Data Centers (diciembre 2025).
- EirGrid — suspensión de nuevas conexiones de datacenters en el área de Dublín por restricciones de capacidad de red (a partir de finales de 2021/2022), recogida por Data Center Dynamics, «EirGrid says no new applications for data centers in Dublin until 2028». https://www.datacenterdynamics.com/en/news/eirgrid-says-no-new-applications-for-data-centers-in-dublin-till-2028/ El levantamiento de la moratoria a finales de 2025, condicionado a generación o almacenamiento propios, fue recogido por Energy Connects, «Ireland Ends Moratorium on New Power Links to Data Centers» (diciembre 2025). https://www.energyconnects.com/news/utilities/2025/december/ireland-ends-moratorium-on-new-power-links-to-data-centers/
- Data Center Dynamics — «Singapore lifts data center moratorium - but sets conditions» (2022): la moratoria de 2019 se levantó parcialmente con criterios de eficiencia obligatorios (PUE ≤ 1,3, entre otros). https://www.datacenterdynamics.com/en/news/singapore-lifts-data-center-moratorium-but-sets-conditions/
- OpenAI / CNBC — «OpenAI's ChatGPT to hit 700 million weekly users» (4 de agosto de 2025): cifra de usuarios semanales declarada por la compañía. https://www.cnbc.com/2025/08/04/openai-chatgpt-700-million-users.html
- EIA (U.S. Energy Information Administration) — «What is U.S. electricity generation by energy source?»: en 2023 alrededor del 60 % de la generación eléctrica estadounidense procedió de combustibles fósiles. https://www.eia.gov/tools/faqs/faq.php?id=427
- Loudoun County Economic Development — cifra divulgada sobre la proporción del tráfico de internet mundial que atraviesa «Data Center Alley». https://loudounpossible.com/data-centers
- Next 10 (informe co-firmado por Shaolei Ren, UC Riverside) — análisis del impacto sanitario de la generación eléctrica para datacenters en California, 2019-2023 (2025). https://news.ucr.edu/articles/2025/11/21/california-data-center-health-impacts-tripled-4-years
- Directiva (UE) 2023/1791 — Energy Efficiency Directive.
Para profundizar
- Hardin, G. — The Tragedy of the Commons. Science 162 (1968).
- Bratton, B. — The Stack: On Software and Sovereignty (MIT Press, 2015).
- IEA — Energy and AI (Special Report, abril 2025).
- Pellow, D. — What is Critical Environmental Justice? (Polity, 2017).
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